martes, 13 de julio de 2010

Deshoje


Deshojándose la niña que nunca supo de dulces brazos grandes brazos fuertes brazos de abrazos dulces abrazos grandes abrazos fuertes. Deshojándose las horas de esa niña de adiós y nunca, de perdón y absolución, de juegos que no se juegan, que no deben jugarse en el juego de las horas del hasta jamás y hasta ahora.
Deshojándome la lágrima de antes y de siempre. Deshojándose el tronco de mi erguida espalda sobreviviente. Deshojando los perdones y los aceros incrustados, las culpas y los horrores, la marca y la noche.
Deshojándose todo lo de adentro. Ser hojas en la tierra. Ser hojas que se pudren y alimentan. Ser alimento de la tierra.
Y renacer. Nacer fronda y erguida. Llegar al cielo. Ser también inmensidad. Ser niña abrazada a la mujer que cada noche le canta el arrorró.
Deshojarme para ser.
Ser la mujer que soy, la niña que en mí juega.