miércoles, 11 de noviembre de 2009

DELIRIO XVIII - Corazoncito


Cómo no sentir este hueco en el centro entero de mí y cómo no ser, ahora, alguien que intenta desarmarse el adentro para dejar de ahogarse en esta quietud de dedos que hablan porque la voz tiene una soga que la sepulta. Cómo no sentir que si pudiera nada de esto me pasaría. Si pudiera extirparme el corazoncito de nena que no creía en el amor. Si pudiera batirme a duelo con el tiempo que siempre, pero siempre, me desalma.
Qué culpa tienen mis besos si no nacieron hace tanto. Qué culpa tiene mi abdomen de no ser como entonces cuando nada creía y nada buscaba. Qué culpa tengo yo de no haber estado antes ahí. Qué culpa tiene mi corazoncito creyente.
Será la eterna estrella del sin tiempo que me sigue. Ella me sigue y yo quiero escaparle. Será que lo que me calma me llega siempre cuando me fui. Que me condena este corazoncito huérfano estrellado en el camino de lo que podría ser pero no es.
Qué culpa tiene mi boca. Qué culpa tienen mis pasos.
Qué culpa que no comprendo me sigue descorazonando

2 comentarios:

  1. Culpa ingrata: libera ya a ese hermoso corazoncito!

    ResponderEliminar
  2. Si pudiera...para eso está la literatura, para hacer realidad lo que está en subjuntivo.Beso lisardiente.

    ResponderEliminar

catartizate conmigo