jueves, 13 de agosto de 2009

EXTRA-TEJÍA



Penélope tejía sin parar. Tejía parada o sentada. Dormida o despierta. Tejía y destejía para tejer extra, para que no se le terminara la lana de todas las ovejas, para que no se abandonaran sus dedos en la inactividad. Tejía, además, para ejercitar sus manos y hacerlas ágiles de caricias, para que sus manos, en buena forma, también besaran como bocas y tocaran el cuerpo de Ulises como música tranquilizando a un niño. Quería esperarlo aún sabiéndolo objeto de las nereidas. Aún sabiéndose mortal enamorada de un hombre que está siempre alejándose.
Y es que Penélope tejía toda su alma en esa espera. A punto simple, acompañada de fantasmas. Sabía que al fin, cuando las ninfas y las musas y las sirenas se cansaran de su héroe, cuando su héroe se cansara de las aventuras, él se abrigaría en su regazo. Se quedaría en el tejido infinito de su amor.

8 comentarios:

  1. Que puedo agregar? exelente, me gusta mucho como escribis, y como transmitir las cosas. Me gustaria aprender de vos, sos grosa,poeta. Un beso rojo.

    ResponderEliminar
  2. Es envidiable la simbiosis de tu palabra y el infinito amor de Penélope a su amado.

    Bellas imágenes, bello el poema.Un beso. Victoria Asís

    ResponderEliminar
  3. alto vuelo... me quede sin palabras, simplemente beso tu frente poeta...me conmoviste kari.

    ResponderEliminar
  4. Muy buenos trabajos Karina, es para quedarse aquí, contemplando tus trabajos.

    besos
    Elisabet

    ResponderEliminar
  5. Me gusta mucho este blog, es un placer leer tus obras, Karina.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  6. Yo no sé cómo eran los tejidos y destejidos de Penélope. Pero sí estoy segura de la angustia y el dolor de ausencia que la mantenían en esa actividad incansable. Quizás no debió haber esperado tanto tiempo por Ulises, con un par de bufandas le hubiera bastado. Luego, wemprender otro vuelo hacia otro lugar y hacia otro amor. Eso sí, abrigadita para el viaje. ¡Tonta Penélope, te abnegaste al capricho de un aventurero incansable! Puede que hayas dejado pasar al verdadero hombre de tu vida. ¡Cuarenta años, es toda una vida! Debiste dejar Ítaca y esa espera interminable.
    ¡MUY LINDO TU BLOG, KARINA! NOS VEMOS OTRO DÍA
    Besitos, María Rosa León

    ResponderEliminar
  7. Karina, te he seguido desde siempre, desde Axolotl, donde me favoreciste más de una vez publicándome poemas. ¿ Qué decirte poeta, si sos vos la poesía encarnada ? Esto es pura prosa poética. Me encantó su lectura. Precioso como todo lo que escribes.
    Un abrazo largo.
    René Dayre

    ResponderEliminar

catartizate conmigo