martes, 5 de mayo de 2009

GRITO I


Es el grito que rebana la lágrima que no lloro y es la vena del silencio la tortura de este grito rebanado por la lágrima que callo.
Gritar hasta que queme la garganta, hasta que sangre el cuello desde adentro. Gritar sin oídos. Gritar gritando. Partirle la cara al silencio, mojar con el grito la sordera de los mares secos. Secos de indiferencia, de turbulencia, de disidencia. Mojarse los dedos, mojarte con la lágrima rebanada del grito que silencioso tortura y te envilece.
Callar, no. Decir. Gritar. Gritar desde la oreja hasta el tobillo, desde la boca hasta el sexo, desde la punta de la nariz hasta la nuca de otro. Gritar desde el silencio hasta el silencio para que el grito aprenda a gritar.

5 comentarios:

  1. Nunca se calla definitivamente un grito... los gritos aparecen... salen por los poros y a veces se transforman en escrituras tan bellas como las tuyas... Mas que bello todo lo que escribis... sublime... optimo... puf.

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  2. Buenísimo Kary, me encanta el blog...

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  3. El grito primal...
    comienzo del mundo.

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