
El vivir es tan breve que no vale la pena abreviarse los sentidos ni vetarse los gritos y tan breve es vivir que se nos pasan los días olvidándonos de su brevedad y nos quedan en ascuas las palabras que no decimos porque pensamos que mañana o pasado deberán ser dichas y tan breve es el tiempo que la risa se nos queda perdida y más breve es el instante de la sonrisa y la gloria y tan breves son los instantes cuando gozamos y las horas cuando nos aman que algunas veces no recordamos la dicha y se nos escapan los recuerdos como breves películas en blanco y negro y breve es la lágrima también aunque el dolor nos dure y nunca el tiempo que dura la lágrima es equidistante a la pena que sufrimos y los abandonos son instantes de amargura que nos quedan perdidos en los huecos del silencio y hasta los besos que damos se aniquilan en una breve onomatopeya y tan breve es el amor aunque nos dure una vida y las horas se nos esfuman y se nos enfrían los huesos y brevemente sabemos por unos instantes breves que sin darnos cuenta nos vivimos abreviando.
Y tan breve es el morir.











